Ah, otro semana, otro blog. Y este blog es de un cosa que yo me encanta hablar sobre o escribir sobre o cantar sobre o rapar sobre o comer sobre. Este subjecto es COMIDA. Comida esta delicioso y muy bien y me gusto mucho. Una comida que es especial para mi es el burrito. A mi me gusta mucho los burritos y ellos son un de mis comidas. Pero, que es la verdad especialmente de los burritos son que la costumbre. Mi madre y yo va a Pancheros o Tortilla Press o Baja Fresh, cualquier cosa lugar, y comemos burritos todos las semanas. Me amo mi madre y burritos. Mis palabras no son tan bueno que los de Marilina Rebora: La avispa exclamó: ¡Mi talle! ¡Mi talle! al ver al burrito paciendo en el valle. ¡Mis alas! ¡Mis alas! tal, la mariposa le gritó al pasar, en más, orgullosa. Así, el picaflor: ¡Mi pico! ¡Mi pico! se rió del pobre, mísero borrico. Igual, la luciérnaga: ¡Mis luces! ¡Mis luces! (Acá el borriquito ya se fue de bruces.) Pero las orejas levantó al momento: Ni de alas, de talle, ni pico, soy dueño, pero, pese a se un triste jumento, estoy muy feliz, estoy muy contento, porque allá en Belén calentó mi aliento al Niño Jesús. ¿Quién tiene más luz: la pobre luciérnaga o yo? Lo descuento. ¡Corceles! ¡Corceles, que van a la guerra! (Pasaron caballos, cascos dando en tierra.) ¡Corceles! ¡Corceles! ¡Ni el mármol ni el bronce son para el jumento! No importa, se dijo el asno, contento, pues ninguno de ellos Lo llevó hasta Egipto. Ninguno ? tampoco, como yo, también portándole, entrará en Jerusalén.Saturday, January 22, 2011
Comida EspeciAl Bundy
Ah, otro semana, otro blog. Y este blog es de un cosa que yo me encanta hablar sobre o escribir sobre o cantar sobre o rapar sobre o comer sobre. Este subjecto es COMIDA. Comida esta delicioso y muy bien y me gusto mucho. Una comida que es especial para mi es el burrito. A mi me gusta mucho los burritos y ellos son un de mis comidas. Pero, que es la verdad especialmente de los burritos son que la costumbre. Mi madre y yo va a Pancheros o Tortilla Press o Baja Fresh, cualquier cosa lugar, y comemos burritos todos las semanas. Me amo mi madre y burritos. Mis palabras no son tan bueno que los de Marilina Rebora: La avispa exclamó: ¡Mi talle! ¡Mi talle! al ver al burrito paciendo en el valle. ¡Mis alas! ¡Mis alas! tal, la mariposa le gritó al pasar, en más, orgullosa. Así, el picaflor: ¡Mi pico! ¡Mi pico! se rió del pobre, mísero borrico. Igual, la luciérnaga: ¡Mis luces! ¡Mis luces! (Acá el borriquito ya se fue de bruces.) Pero las orejas levantó al momento: Ni de alas, de talle, ni pico, soy dueño, pero, pese a se un triste jumento, estoy muy feliz, estoy muy contento, porque allá en Belén calentó mi aliento al Niño Jesús. ¿Quién tiene más luz: la pobre luciérnaga o yo? Lo descuento. ¡Corceles! ¡Corceles, que van a la guerra! (Pasaron caballos, cascos dando en tierra.) ¡Corceles! ¡Corceles! ¡Ni el mármol ni el bronce son para el jumento! No importa, se dijo el asno, contento, pues ninguno de ellos Lo llevó hasta Egipto. Ninguno ? tampoco, como yo, también portándole, entrará en Jerusalén.
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